lunes, 23 de abril de 2012

Voz de un Vino

Estas cosas lo tientan a uno a convertirse, bautizarse y cambiarse el nombre. Por ejemplo a... The Winerer.

miércoles, 18 de abril de 2012

Miseria

Ando buscando unos versos vergonzosos
Que desde el cuajo desgajen mi miseria.
Un zambullirme en el fondo de mi pozo
Y exhibir los excrementos en la feria.

Este no hacer lo que quiero, tan burlesco,
Esta constante inmersión en el olvido;
Oscuro instinto, que soy o que padezco,
palpitando en lo profundo y escondido.

Quiero esparcir mis entrañas renegridas,
Desparramarlas frente a una turbamulta.
Como Racías, sangrar mi propia herida
Y regodearme en la muerte más estulta.

No lo permitas, mi Dios, te lo suplico,
Ábreme un hueco en el cielo encapotado.
Tal vez un Ángel armado con un pico
Pueda partir en astillas mi pecado.

Mira, Señor, que me ciernen las tinieblas,
Mi campamento está lleno de asechanzas.
Mira mi fuego, se extingue, y la esperanza
Abandona mi interior y lo despuebla.

miércoles, 11 de abril de 2012

Los Ojos de Nkosi[1]

Está viejo, el Nikosi, mas sus ojos
conservan el celeste limpio y puro,
camuflados detrás de unos anteojos
de cristales que tornan en oscuros.

Dice ver al mirar mil puntos rojos
pero al verlos se ve un cielo maduro.
Así es él, de su vida yo recojo,
su andar recto por un camino duro.

Su mirada, distante y estudiosa,
habituada a pasearse entre lo bello,
rechaza lo vulgar y lo desbroza.

Son sus ojos la tinta de su sello,
un modo de alumbrar, sin tanta prosa.
Recién hoy estoy viendo sus destellos.



[1] nkosi [əŋˈkɔːsɪ]
n
South African, a term of address to a superior; master; chief
[Nguni inkosi chief, lord]
hc_dict()

lunes, 9 de abril de 2012

Los Muertos del Mar

Y el mar entregó los muertos que había en él;(Ap. 20, 13)


Cuando el mar muestre sus muertos
Se arriarán velas henchidas.
Todo navío en su puerto
Anclará por muerte o vida.

Cesarán los desconciertos,
No habrá ya más escondidas.
Nadie se pondrá a cubierto
Del que todo dilucida.

Brotará sangre del huerto,
Sanará muchas heridas,
De aquellos que estén despiertos,
Es palabra proferida
Por Dios en el mundo injerto,
Por testigos transmitida.

Verán los ciegos y tuertos
Sus promesas ya cumplidas.
Los impíos sus asertos
Llorarán en su caída,
Confusos y sin acierto,
Perdición de almas dormidas.

La mujer en el desierto,
Esa que fue perseguida,
No estará ya en suelo yerto,
Ni en la angustia de la huida.

Lo invisible será cierto
Cuando aquél Ángel lo mida.
Los cielos serán abiertos
Y el Rey, mano firme en bridas,
Con su ejército en concierto
Y palabra enfurecida,
De los mártires libertos
Su pregunta encarecida
Despejará de lo incierto
En venganza de homicidas.

Cuando el mar muestre sus muertos,
El día de su venida.