viernes, 28 de diciembre de 2012

A Thanksgiving


Vamos cerrando el año con poesía en serio. Tomada de Newmaniana



 A THANKSGIVING

“Thou in faithfulness hast afflicted me”.

Lord, in the dust Thy sovereign voice
First quicken’d love divine;
I am all Thine, -Thy care and choice,
My very praise is Thine.

I praise Thee, while Thy providence
In childhood frail I trace,
For blessings given, ere dawning sense
Could seek or scan Thy grace;

Blessings in boyhood’s marvelling hour,
Bright dreams, and fancyings strange;
Blessings, when reason’s awful power
Gave thought a bolder range;

Blessings of friends, which to my door
Unask’d, unhoped, have come;
And choicer still, a countless store
Of eager smiles at home.

Yet, Lord, in memory’s fondest place
I shrine those seasons sad,
When, looking up, I saw Thy face
In kind austereness clad.

I would not miss one sigh or tear,
Heart-pang, or throbbing brow;
Sweet was the chastisement severe,
And sweet its memory now.

Yes! Let the fragrant scars abide,
Love-tokens in Thy stead,
Faint shadows of the spear-pierced side
And thorn-encompass’d head.

And such Thy tender force be still,
When self would swerve or stray,
Shaping to truth the froward will
Along Thy narrow way.

Deny me wealth; far, far remove
The lure of power or name;
Hope thrives in straits, in weakness love,
And faith in this world’s shame.

OXFORD. Octubre 20, 1829.




ACCIÓN DE GRACIAS

“En tu fidelidad me afligiste” (Sal.118, 75)


Ya Señor en el polvo tu voz soberana
Me urgió primera al amor divino.
Soy todo tuyo, tu elección y tu desvelo,
Y tuya es mi alabanza misma.

Y te alabo, Señor, mientras rastreo
Tu Providencia en la niñez endeble.
Y por aquellas mercedes concedidas
Aun antes de que el juicio amanecido
Fuera capaz de escudriñar tu Gracia.

Y esas mercedes en la mocedad admirada,
Sueños brillantes, e imaginar extraño;
Y mercedes cuando aquel poder terrible
De la razón lograba ya un alcance
Más atrevido para el pensamiento.

Y mercedes los amigos, que a mi puerta
Llegaron sin pedirlos ni soñarlos;
Más escogido aun, aquel raudal en casa
De incontables sonrisas anhelantes.

Pero Señor, en el rincón más íntimo
De la memoria venero esos momentos
Tristes cuando al alzar mis ojos
Tu faz se revestía de mansa austeridad.

No perdería un suspiro ni una lágrima,
Una congoja ni un latir de sienes;
La pena severa era ya dulce,
Y dulce es ahora su recuerdo.

Sí! Que las fragantes cicatrices queden
Como prendas de tu amor:
Las tenues sombras del costado herido
Por la lanza, y la cabeza
Circundada de espinas.

Que obre así también hoy tu suave fuerza
Cada vez que me aparte o me desvíe,
Reduciendo a la verdad el querer díscolo
A lo largo de tu sendero angosto.

Niégame la riqueza; aparta lejos
El cebo del poder y nombradía.
La esperanza se afirma en estrecheces,
El amor en lo débil,
Y la fe en la ignominia de este mundo.

Traducción: Jorge Ferro

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Payada II: Garganta de Lata, Ovejero y Whiskerer



Whiskerer


Pase la puerta compadre,
Desate las nazarenas,
A su pingo con avena
Ha de mimarlo mi gente
Abaraje este aguardiente
A ver si aguantan sus venas.

Se me viene a la mollera
En esto una comparancia,
Oigamé mientras escancia
Y cocino este churrasco,
Le vamo’a dentrar sin asco,
Mientras lo hospedo en mi estancia.

Por eso es que me empedé,
En su casa el otro día,
Meta chupar y la encía
No juntó ni fibra e’ carne,
Está bien que se reencarne
El asao y no mi tía.

Como aguardiente en las venas,
Dije y la comparación,
Es Dios y su salvacion,
Que va por palabras duras,
Duele el remedio, mas cura:
A gangrena, amputación.

No se vaya a pasar esto
Pensando que el que serrucha
La esté gozando muy mucha,
Más bien es mal necesario,
Nuestro Dios no es un corsario,
Lo sabe aquél que lo escucha.

Quedó huerfana e’respuesta
Su pregunta el otro día,
Pero la panza vacía,
Hizo que me derivara,
Y le sacara la vara,
Pa’ medir sus herejías.

Me preguntó del amigo,
Y del tema tanto y cuanto,
Tanto mi amigo le canto,
no es tanto y no vaya a creér,
Cuántos, pocos, ai de ver,
Y con canto los espanto.

Verá que la vida pasa
Y vamos llegando a viejos,
Queda en el tiempo el espejo
De la memoria vivida,
Hay amigos que se olvidan
O nos miran desde lejos.

Hay otros que van llegando,
Y unos que vienen y van,
Unos piden y otros dan,
Algunos muestran la hilacha,
Otros, cual viejo vizcacha,
Nos tiran un mal refrán.

Así se van escarceando,
Como cosecha de papas,
Velay, yo no tengo el mapa,
Y ando en mitad de la vida,
Que le diga no me pida,
Cuántos no, pues se me escapa.

Sí puedo decirle y quiero,
Que son cada vez más pocos,
De yapa ando medio loco
Y difícil de aguantar,
Quizá deba preguntar
Si no se ha quemau mi foco.

Hay amigos de la infancia,
Otros de la juventú,
Si hay todavía salú,
Se hacen amigos de adulto
Verá, la amistá es un culto,
Un amor por la virtú.

Un caminar a la par,
Codo a codo y vista al cielo,
Sin rencores ni recelos,
Unidos por lo más alto,
Es la caridad, resalto,
De los ángeles en vuelo.

Lo dice mejor que yo,
Lúis en “Los Cuatro Amores”,
Juntos y sin resquemores,
Comparten una visión.
Es una celebración
con los más altos honores.

No por nada dijo Cristo,
Que no existe amor mayor
Que dar la vida, Señor,
Ponerla por los amigos,
De sus dichos fue testigo
Siendo nuestro Redentor.

Y a veces una migaja
Nos cae bajo la mesa,
Afloja el mundo su pesa,
Y entre dos o tres compadres
Se asoma la luz del Padre,
Un misterio que embelesa.

Mas esto no se da siempre,
No son muchos, con los dedos,
si de yapa no ando en pedo,
Puedo contarlos a todos,
La mayoría, beodos,
No sigo, porque me enredo.

Pero aflójele al vermut,
Pase la caramañola,
O es que su garganta sola
reclama toda la caña,
desenrede esta maraña
del amigo, déme bola.

Ovejero

Agradézcole el convite
Y ya voy buscando asiento
Es bueno que alguien me invite
Pa no andar ladrando al viento
Es lindo estar en su estancia
Siendo tan bien recibido
Entre gente tan amable
Y no es por hacer cumplidos
esto si que es elegancia.

Con churrasco y aguardiente
No habrá mejor recibida
Que más quiere uno en la vida
Que pasarla entre esta gente

¿Que en mi casa no ha comido?
Ese es un problema suyo
Yo hice un chancho con sus cerdas
Asi que no haga barullo.
Sucede no que recuerda
Por todo lo que tomó
Por la caña que escanció
Ha Perdido la memoria
La mamua que se llevó
Fue muy calificatoria.

Mas basta de relaciones
De que jué lo que pasó
Si comió o si chupo
Y pongamo’ a remojar
Las barbas de nuestra jeta
Que nos las quiere afeitar
El Coludo buey Corneta
Que sólo quiere que hablemos
Solamente de pavadas
y al amigo lo olvidemos
en esta pingüe payada.

Es difícil, se lo digo
Y la experiencia lo explica
Que aperezca un buen amigo
Cuando a uno el bagre le pica.
Casi siempre en la fulera
Me la he visto solitario
Solito en mi madriguera
Rezando el santo rosario

Cuando uno anda en la mala
Ya a naides lo quiere ver
Es como hacienda baguala
Que no viene ni a beber
Pero como Dios no ahoga
Sino que aprieta nomás,
Un amigo hacha la soga
Pa que no le aprete más
Y sus dolores subroga
Como el Simón, vea nomás.

Por eso que yo le digo
Que es nesaria la amistad
Que uno debe hacer amigos
Y guardarlos como gema
Escuche bien y haga caso
Y mucho a perderlos tema
Porque son un bien escaso
No hay en el ecosistema
Abundancia de pingazos.

Mire, amigos tengo pocos
Le decía el otro día
Están casi todos locos
Pues sino, no los querría
Porque para cuerdo y sano
De yapa lo tengo a usté
Que lo estimo como hermano

A un amigo se le muestra
El alma, aunque se ande en patas.
Pues nadie debe esconder
Sus miserias al amigo
Asi no lo va a perder
Muy de veras se lo digo
Así que meta nomás
Una leña a ese fogón
Quiero darle un tarascón
A un churrasquito, quizas.

Pero hablando de amiguitos
Que por ai se habían perdido
Biche como pajarito
A un payador alvertido
Que cantando, aunque poquito
Le hace sombra a mis ladridos
Canta y canta decimando
Cosa que yo no se hacer
por ai se viene arrimando
A su rancho, mire usté.


Garganta de Lata

No viá dentrar en el ruedo
ni a terciar en sus verseadas
pues no conozco payadas
que sean de a tres en fondo
se los digo de lo hondo
de mi pobre condición
sigan nomás el fogón
que yo los miro de afuera
pues no veo otra manera
de dar colaboración.

Y han sacado un tema bravo
De amigos y camaradas
Y encaminan la payada
Del modo más elevado
Y como no soy versado
En cuestiones de amistades
Sigan nomás de a mitades
Que ansí se lleva mejor
Y dejenmén por favor
Aprender de sus verdades.

Si me han puesto ‘e sobrenombre
Garganta ‘e lata, mi amigo
(Yo sé bien lo que le digo)
Ha sido por dos motivos:
el primero es porque vivo
Dándole al trago del bar
Pero no se han de olvidar
De que existe otra razón:
que no tengo afinación
pa’ cantar ni pa’ versear.

Y ansí si quieren me ofrezco
A oficiar de bolichero
de whiskerer y ovejero
Sirviéndoles cada tanto,
Mientras afinan el canto
Un buen trago de giniebra
y si alguna gota suebra
me retiró del fogón
para seguir de un rincón
los versos que allí se enhebran.


Whiskerer

Aflojelé a la humildad,
Garganta, que no le queda,
No le creo que no pueda
Adentrarse en la payada
No hay dos sin tres, pior es nada,
Y con tres se hace una rueda.

Acéitese la garganta
Y zámpese este aguarrás,
Lo voy a mandar p’atrás,
Un error voy a marcarle
Con la intención de educarle
Pa que estudie un poco más.

Si no conoce payadas,
De más de dos, pues paisano,
Acepte un consejo sano,
Y relea el Martín Fierro
Verá entonces claro el yerro
Cuando payan tres cristianos.

Arranca primero un hijo,
Con la penitenciaría,
Repleta la pulpería,
Y mientras todos se machan
Cuentos del viejo Vizcacha
cuenta el hijo benjamín
Y Picardía, por fín,
el entrevero remacha.

Y si quiere sumar más,
También paya Martín Fierro
Son cuatro ya, sino l’erro
Cantando junto al fogón
Mire, gaucho maricón,
Como le pongo el cencerro.

Aura sí hay tiene la puerta,
Pa dirse cabeza gacha,
Si de bronca no se empacha,
Y deja el guante en el suelo
Que lo estoy retando a duelo
Como al algarrobo el hacha.

Y usté Ovejero qué mira,
A través de la botella,
Meta mirar las estrellas
Con el glú, glú, glú, glú, glú
Alcancemé ese vermú
Y que empiece la querella.

Garganta de Lata

Ya venía preparado
para alguna prepoteada,
de modo que en la payada
viá dentrar a mi pesar
y empiécense a acomodar
pues si me apuran así
algo como un frenesí
se apodera de mi canto
y hasta yo mesmo me espanto
y no respondo de mí.

Si me quieren apurar
no se me pasen de piolas,
y agarren fuerte la viola
que mientras sea temprano
quizá algún verso desgrano
pues pasao el mediodía
rumbeo pa’ la pulpería
y ya me acodo a la barra
no afino más la guitarra
ni entono más melodías.

Y ansí entonces, a mi modo
que es el modo decimal
cantaré como un bagual
acorralao por los perros.
Y veré de no hacer yerros
ni formular herejías
porque hasta ahora, a fe mía,
algunas se han deslizado
habré de andar con cuidado
y siempre hasta el mediodía.

Ahora escuche, amigo mío
y hablemos con propiedad
no me hable aquí de humildad
ni se apure a corregir
cada arte se ha de regir
con su propias herramientas
y la payada que cuenta
-aunque acierte en algún punto-,
asegún yo lo barrunto,
no es la que aquí se sostiene,
la cual según como viene
es payada ‘e contrapunto.

Voy a agarrar ese guante
gaucho cobarde y rastrero:
no iba entrar al entrevero
hasta que vi la agresión.
Lo de “gaucho maricón”
supongo se le ha escapao
o acaso lo habrá largao
pues lo pedía la rima
quisiera ver si se anima
a mantenerse parao.

Se ve quedó resentido
de un episodio lejano
cuando éramos como hermanos
(y aprendió a pegar primero)
¿Recuerda aquél entrevero
cuando dimos por boxear
Y me vino a saludar
Y allí nomás de un planazo
Le acomodé un manotazo
Que lo hizo trastabillar?.

Ahora usté me acomodó
unos versos pendencieros
y si aprendió a dar primero
ahora es mi turno, cuñao
y por su bien y cuidao
le aconsejo que me imite
y ansí largue todo, y grite:
“Agarrenlón que me mata”.
Corra si le dan las patas
porque dentré en el convite.

Pero volvamos al punto
en que lo habían dejao
usté y su amigo de al lao
que si no recuerdo mal
era el tema capital
de la amistad y sus caminos
y antes de dentrarle al vino
empezaré preguntando
pues ya que estamos payando
payemos a lo argentino.

Voy entonces a empezar
a pulsar esta guitarra
para ver si alguno agarra
la pregunta que se viene
y si una respuesta tiene
se la sabré agradecer.
yo no la sé responder
y el acertijo les digo:
¿Cuál es el mejor amigo
en tiempos de padecer?

Se habla mucho últimamente
del tema de la amistad
y me parece verdad
aquél refrán conocido:
“Dime de que has presumido
y te diré qué no tienes”.
Pues de toditos los bienes
que este mundo ha trastocado
la amistad es el más dañado
y el que menos se sostiene.

Alguien dijo y dijo bien
que tenía tres amigos.
El primero que les digo
le daba sus patacones,
el otro, puro cojones,
la vida por el daría.
Pero el tercero alegría
de solo verlo le daba
Y asegún aseguraba
era éste al que prefería.

Y así es la amistad, les digo,
un tesoro en estos días
tan escasos de alegría,
tan si bríos ni valores.
Y cargado de dolores
va el pobre por su sendero,
solo, sin un compañero
y por eso mi pregunta
y una respuesta barrunta
pero de ustedes la espero.

Contéstenla por favor
del mejor modo que puedan
y mientras ansí se quedan
cavilando la cuestión
yo voy dejando el fogón
y alejándome el primero
a manguearle a algún pulpero
que descorche una botella
siguiendo en esto la güella
que han dejao mis compañeros.

Ovejero, no se alarme
con el punto y contrapunto.
En esto hay un viejo asunto
que tenían que arreglar,
antes de entrar a cantar,
el whiskerer y Garganta.
Pero ya se me agiganta
la sed y tengo que dirme
y no quieran disuadirme
porque con sed no se canta.


Ovejero.-

Achalay! hijos de aijuna
Parece que se sacaron
Más espinas que una tuna
Y en su memoria buscaron
Unos viejos resquemores
Y al punto se las cantaron.
Le hace bien a la payada
Alguna vieja reyerta
Pues sino parece muerta
Si se conversan pavadas.

Y si hay algún payador
Que no quiera confrontar
Que no venga aquí a cantar
vayasé con su dolor
Yo los zarpazos miré
A través de la botella
Mi Dios que cosa más bella
Los chispazos que biché,

Uno que se quita el poncho
El otro ya muestra el filo
Y yo chupando rechoncho
Miro como pasa el hilo
De este antiguo carretel
Ya me parecía que él
Callao no se iba a quedar
Tienen mucho para dar
Quienes sus versos aguantan
Ya era hora de escuchar
A nuestro amigo garganta.

Que una pregunta me hizo
Y la voy a responder
Pues no me quiero esconder
Como hace la avestruz
Yo me abrazo de la cruz
Cuando toca padecer

A mi me gusta chupar
Más que al ternero la teta
Cuando vino la maleta
Del vidrio debí rajar
Sino me iban a hallar
En el gordo una etiqueta
“murió sin querer largar
Ni un ratito la limeta”
Y al horno ir a parar
Después de estirar la jeta.

Por eso amigo garganta
Si se ve en una fulera
Y tenga el ánima en llanta
Rajele a la borrachera
Que la voluntad quebranta
Porque no es buena ocasión
Si la tristeza domina
Dispárele al botellón
Que su cuerpo contamina

Esté contento y feliz
El que se quiera chupar
El chupi es pa festejar
Y no para ahogar las penas
Porque si hay sangre en las venas
El vino cae mejor
Sino vea a Nuestro Señor
Cuando empezó a milagrear
Lo hizo para festejar
Y no pa ponerse triste
Con una botella en ristre
La fiesta no va a fallar.
Y sino preguntémosle
Al wiskerer propietario
De esta estancia, mire usté
Que se anda haciendo el otario
Con este tema espinudo
A mi ya se me hizo un nudo
No puedo seguir verseando
Si el patrón se queda mudo
Y no rimo más con “udo”
Pa no arruinar la payada
Esta buena la velada
Para desgraciarse al ñudo.

Así que paso las cuerdas
Compañero wiskerer
Ya Llego esa hora lerda
De que nos cante a la final
Si siempre se hai de chupar
O hay un tiempo pa beber
Usté, el dueño de este lar
Es quien debe responder.


Whiskerer


Agradezco al Ovejero
El pasarme la seis cuerdas
Aunque veo no recuerda
La pregunta del latoso
Se está haciendo medio el oso
Pa’que el dolor no lo muerda.

Y el mentado interrogante
era sobre la amistad
cual amigo, a la verdad,
es pa’l cristiano el mejor
en tiempos en que el dolor
nos parte por la mitad.

El abrazarse a la cruz,
Es respuesta, pero corta,
La via ampliar, si no le importa,
pa que quede completita
no seré yo quién repita
sino Ustéd el que recorta.

Le pasó lo de San Pedro
Llevado pa do no quiere
Y habló del vino que hiere
Sin ahondar en la pregunta,
Y aura son dos, van en yunta,
Las que respuestas requieren.

Denmen algo de amarillo
Que aquí vengo recaliente
Por los versos insolentes
De ese payador novato
Si por algo no lo mato
Es por razón de pariente.

Viá salido polvorita
Este Gaznate de Lata
Si al final la letra mata
no lo crea literal
no va a ver a este bagual
con el rabo entre las patas.

Quedesé allí sentadito,
Que aquí sobran las petacas
El que en mi rancho me ataca
Es gaucho poco prudente
Dende el cerco de sus dientes
Sus miserias entresaca.

Pero le via a perdonar
Esta vez el exabrupto,
Lo viá dejar incorrupto,
La otra vez no lo alcancé
Fue más veloz, me cansé,
¡Cómo corría el corrupto!.

Pero agora, ña Garganta,
No se trata de las piernas
Y con estrofas tan tiernas
No quiera cruzar facones
Pa’ evitarse papelones
Mientras canta en esta terna.

Ya va a llegar la ocasión
De los puños y pistolas
Veremos si tiene bolas.
Aquí tengo un abre latas
Lo viá abrir por la culata
Como atún La Campañola.

Mas asujeto y respondo
Esta cuestión del amigo
Veremos si le consigo
Descular este otro asunto
Asigún yo lo barrunto
Escuchen lo que les digo.

Debe el gaucho proceder
En todo mirando a Cristo
Y velay, no me resisto,
A recordar su pasión,
De un amigo la traición,
Y al resto no los he visto.

En las horas más oscuras
Sangrando bajo un olivo
A punto de ser cautivo
Por las hordas de Caifás,
Azuzado por Anás,
Fueron todos fugitivos.

Por eso dice el salmista
Que es figura del Dios Hijo
Quedar solo y sin cobijo
De hermanos y de amistades,
Cargando calamidades
Con forma de crucifijo.

Jesucristo es la respuesta
A su pregunta, Garganta,
Cuando los hombres se espantan
Y hacen como el avestruz
El Señor, desde la Cruz,
Con su sangre nos levanta.

Ofreciendo cada cual
Su dolor a Cristo unido
Hasta el gaucho más bandido
Encontrará que su pena
Vendrá con las manos llenas
De mil gracias del Ungido.

No será fácil, lo se,
Aguantarlo y sí decirlo,
Cuando son de uno los chirlos,
Y el que duele es cuero propio,
como Job se hacen acopios
de amigos pa’ maldecirlo.

Acá abajo se le ñublan
Los ojos al más pintao
No se ve del otro lao
Y hay que ser en fe tozudo
Si hasta el mismo Dios desnudo
Se quejó de abandonao.

Y sufriendo con pacencia
Sin tener contestación,
En plena desolación
Nos parecemos a Cristo,
Nadie responde, yo insisto,
Empacao con la oración.

Me ha costao la gota gorda
Esbozar una respuesta
Aura se aplana la cuesta
En tratándose del vino
Intentaré en pocos trinos
Completar toda la encuesta.

Va en principio con razón
Ovejero, con su juicio,
Puede sacarlo de quicio
El trago tomado triste
Pero no todo consiste
En denunciar ese vicio.

Y si bien estar alegre
Es mejor para el escabio
He visto mojar los labios
A gente pobre y cansada
Algo triste y agobiada
Y de vicios ni resabios.

Los vi que se confortaban
Con un trago bien ganao,
Las penas se hacen a un lao
Y el gaucho como que sueña,
Ni su virtú se despeña
Ni le cae mal tomao.

Creo que fue un inglés gordo
Quién dio la definición:
Del paisano el corazón
se alegra con la limeta
mas requiere del sotreta
el tener un corazón.

De allí Ovejero, concluyo,
Y en esto no soy ajeno,
Si el que chupa es gaucho bueno,
No hai de haber gran consecuencia,
Se ha de ver la buena esencia
Y en otros el desenfreno.

Y hay extremos, fijesé,
En que borrachos perdidos
Llevan en el vicio urdido
El don de su salvación
No por tomar, atención,
Ni por nada merecido.

Y otros como yo no pueden,
Controlarse en sus pasiones
Ni frenar las libaciones,
El garguero nos domina,
Nuestra casa es la cantina
Y los tragos perdiciones.


Garganta de Lata

Atajen atajadores
Que se vino redepente
Un gaucho medio caliente
Buscando apadrinadores
Mesmito que los traidores
Mendigando compañía
De uno que hasta de su tía
Se acordó en esta verseada
(Esto más que una payada,
es una carnicería).

Pero yo voy a dejar
Que siga el tema Ovejero
No puedo seguir, ni quiero
Porque ya pasó el horario
En que salgo de ordinario
A escabiar hasta el desmayo
Y ansi mi respuesta callo
Y me retiro prudente
Apretándome los dientes
Y mirando de soslayo

Y cuando pase el peludo
Si no muero en el intento
Me esperan cosas sin cuento
Arriba del escritorio
Si hasta parece un velorio
De los muertos que se ven
Por un rato dejemén
Que me ponga a trabajar
De no me van a rajar
Más pronto que un santiamén.

Pero quiero adelantar
Una sola observación
Al payador respondón:
La respuesta que aquí apunta
se ajusta a cualquier pregunta
Para mí, tanto vermú
y tanto glú glú glú glú
le han hecho esquivar el bulto
y –perdóneme el insulto-
le salió medio kukú.

Porque, claro, lo que dice
Es del todo verdadero
Pero dígame, Ovejero
Si no es demasiada altura
Y ansí a mí se me figura
Que preguntas que me hago
En estos tiempos aciagos
Van quedando sin respuesta
Se hace más dura la cuesta
Y más amargos los tragos.

Porque no me va a decir
Don Whiskerer mi cuñao
Que no hay que andar con cuidado
Con las cosas de aquí abajo
Cuando nos sirven de atajo
Pa’ llegar al otro lado.
Si ud. siempre me ha enseñado
A valorar lo sencillo:
Y hasta el líquido amarillo
Por ud. lo he valorado.

Era otra mi intención
Cuando empecé a preguntar
Sépame ud. perdonar
Pero quería fijarme
En la cosa y prepararme
Pa’ ver si valía la pena
Conservar las cosas buenas
Esperando a Jesucristo
Y por eso en esto insisto
En esta topada amena.

Porque sino expliquemé
Qué va a hacer a las tabernas
Sino a buscar las fraternas
Conversaciones de amigos
De las que fuimos testigos
En algún tiempo mejor
Si ha sido ud. el mentor
de muchas desas tenidas
cuide entonces la bebida
la amistad y el buen humor.

Y tirándole una pista
Lo dejo entonces y digo
Que del otro buen amigo
Esperemos la versión
No faltará la ocasión
De agarrarnos cuando quiera
Si ud. canta a su manera
Y se ve que canta bien
Sabrá que canta también
El de garganta latera.

Ovejero

Amalaya quien pudiera
Negarse a la petición
Si faltara la razón
En los versos que dijera
Podría yo sugerirle
Que nos siga usted entonando
Pero no quisiera herirle
Si bajo viene volando.

Es bueno y sabio ¡barajo!
Dejar de doblar el codo
Y buscar un acomodo
Pa terminar su trabajo
Parece gaucho eficiente
Si se aplica a la faena
De coser los expedientes
Y andar repartiendo penas
Pa castigar delicuentes

Que siga pues el Dotor
Encerrando procesados
Que aquí quedo yo acodado
Mirando arder el fogón
Y prendido al botellón
Le cuento que via a cantar
Pa no amargar la velada
Y embuchando una empanada
Que la acabo de bichar
Voy a tratar de versiar
De cosas interesantes
Sin hacerme el importante.

Pero le digo garganta
Que siempre es mucha la altura
Para un gaucho petisito
Aunque igual le pego el grito
Y de un salto me lo monto
Porque ni lerdo ni tonto
ha de ser el que es bajito

Por eso es que aura le digo
Y no escapo al entrevero
Que de lata es su garguero
Eso es cosa bien sabida
Yo soy un perro ovejero

Y aprovecho la ocasión
Pa contarle que esta vida
Más no es que un prologón
De aquella la, vida eterna
Y como en una taberna
Tomaremos con amigos
Hasta el fondo e la cisterna.

Pero ya me vuelvo al pago
Y Estoy muy agradecido
En haberles compartido
Estos versos como un gago
Ya no tengo mas ladridos
Yo me esfumo como un mago.


Whiskerer


Ya se van, la pu..cha digo,
Siempre lo mesmo me pasa
Se van tuitos pa su casa
Y quedo tomando solo,
En el estaño me inmolo
Sobre whiskys que me abrasan.

Quién sabe no es pa’ mejor
Levantar el campamento
Si se corta el filamento
Y nos quedamos sin luz
Ni un amigo como Cruz
Nos salva del aislamiento.

De ku kú tengo un reloj
En la pieza de mi rancho
Y ando como los caranchos
A la caza de algún cuis,
No dirán que yo me fui
Ni que a la verdad la mancho.

Ya se nos muere el fogón,
Agoniza nuestra farra,
Mientras quemo la guitarra
Viá empinar este farol
Lento, como el caracol,
Y que canten las cigarras.



miércoles, 19 de diciembre de 2012

Marita Verón

Interrumpo la decadencia poética para replicar un artículo de un blog amigo. Vale la pena.

El elenco completo




La reacción unánime de oficialismo y oposición, de medios oficialistas y medios pseudo-opositores, de juristas, políticos, intelectuales, periodistas… y obispos, de asociaciones de todo pelaje, frente a la sentencia dictada por la Sala II de la Cámara Penal de Tucumán en el juicio por el secuestro y desaparición de Marita Verón, es realmente sintomática de la decadencia argentina. Más, mucho más sintomática, que los crímenes nefandos que esa misma reacción dice repudiar. Porque son estos mismos escandalizados los que han llevado a la Argentina a este estado de postración sin precedentes. A este estado que ha hecho posible esos crímenes, y que hará posible, si fuera posible, crímenes peores.
No ha de haber peor desgracia que la sufrida por la Sra. Trimarco. Que de su hija, pobre, poco sabemos. Y por eso no quiero hablar de ellas. Ni del drama que generó toda esta hipócrita reacción.
Quiero hablar de esa reacción.
Porque, ¿cree en serio la Sra. Trimarco que todos los comunicados, muestras de “solidaridad”, mensajes de apoyo, de todos estos mercaderes de la desgracia y de los desgraciados, son sinceros?
¿En serio puede creerle a la Presidente, cuando desde la “izquierda”, le dice, como le viene diciendo al país entero desde hace años “Susana: no sé cómo podés aguantar tanto. Contá conmigo…”. Le faltó agregar, “que no te voy a defraudar”. Y la verdad, Cris, es que no se puede aguantar tanto. Esto no se aguanta más.
¿O a Mauricio, cuando desde la “derecha” twitea (sin tener idea de los fundamentos del fallo) “Indignado con el fallo”, para agregar (sin tener idea de nada): “Vamos a seguir acompañando a Susana en su reclamo de justicia y para saber dónde está Marita”. Yo, si fuera él, me preguntaría dónde va a estar Mauricio cuando ya no esté Mauricio.
¿O a Gil Lavedra (el impoluto justiciero de las Juntas Militares) cuando –quién sabe desde dónde– dice “¡Estoy indignado! Todos absueltos en Marita Verón… JUSTICIA CARAJO”. Está claro, Ricardo, cómo razonaste cuando fallaste en aquel fallo. Y cómo fallaste (en todo sentido).
¿O a María Rachid, cuando desde su propia decadencia se asombra de la decadencia de la Justicia Argentina? ¿Dónde aprendió María (o Mario, para no discriminar) qué quiere decir Justicia? ¿Y cómo de una sentencia de un tribunal tucumano, cuyos fundamentos no se conocen, se salta a la “corporación judicial”? Claro que si alguien debiera defender a la “corporación judicial”, es María Rachid, a favor de cuyas demandas contranatura tanto ha hecho. No seré yo quien lo haga.
¿O, de nuevo por derecha, a Claudia Rucci, a quien le parece vergonzoso el fallo, igual que a Maria Eugenia Vidal, que también se avergüenza y le dice “Todos estamos con ustedes”... ¿No les da vergüenza?, digo yo.
¿O a Randazzo, quien (como las anteriores, y como el gobierno porteño –demasiado porteño–, y como la UCR (una caduca realidad) y como Pino Solanas y Alcira Argumendo (qué nombres, Dios mío) se avergüenzan del “criminal veredicto absolutorio” –nueva formulación del in dubio pro reo–, y dice que tenemos una justicia alejada del hombre común y de las realidades, sin darse cuenta de que, gracias al proyecto cultural de cuyo Transporte se ocupa, el que está alejado de la realidad –y del sentido común– es él, y la justicia, y el hombre común.
¿O a Mempo (¿así es el nombre, verdad?, ¿es verdad que es así?) Giardinelli cuando desde Página 12 y toda su verborragia de burgués de centro –que zurdos, lo que se llama zurdos, vamos quedando pocos–, y en un tono pretendidamente escandalizador –que es el tono pretendidamente escandalizador más políticamente correcto que he leído–, declara que “No tienen vergüenza y esta noche en que celebran todos los miles de prostíbulos del país, y todos los proxenetas, y todos los mercaderes de carne humana, y todos los hijos de puta de la trata, y perdóneseme la furia textual, nosotros, los que sí tenemos vergüenza y somos la inmensa mayoría de este país atormentado, por eso puteamos. Por eso LOS puteamos. Con la misma fuerza y convicción con que abrazamos a Susana Trimarco y esperamos un día abrazar a Marita Verón y a todas las Maritas que fueron y seguirán siendo, por desdicha, gracias a estos infames protectores de tratantes de personas”. Ay, Mempo, Mempo, Mempito / ¡qué vergüenza que tenés! / si ni vos te la creés / y todo te importa un pito / si habrás hecho algún manguito / mintiendo con toda calma / para llevarte las palmas / con retórica tan fea / proxeneta de la idea / y mercader de las almas.

Y, como broche de oro, la siempre valiente voz pastoral de los lobos vestidos de oveja. ¡Si por lo menos callaran! Pero siempre hay que estar (estar en el mundo, ser del mundo, y de ninguna otra cosa). Con ese lenguaje firme y varonil tan característico de nuestros pastores, el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Iglesia Católica, Jorge Lozano, dijo que “la corrupción y la complicidad son afinidades crueles que impiden detener estos crímenes”. Cuánta sabiduría, Jorgito, cuánta teología. Y, como demostración de su aristocrática valentía remató: “Abrazo a todas las mamás que, como Susana Trimarco, nos enfrentan con esta injusticia”. Cuántos abrazos, pobres madres. ¡Como no sea el abrazo del Oso!
Curiosamente, en este caso –como en tantos otros– no hay oficialismo ni oposición. No hay grupos clarines, ni hay clarines combativos. No hay prepoteadas contra nadie. Sólo contra los jueces del Tribunal que intervino. A los que dejaron solos. Y esto sea dicho sin abrir juicio ni a favor ni en contra de ellos, de quienes nada sabemos tampoco. Pero tomen nota aquí los que quieran seguir ejerciendo la función judicial. Y cíñanse los lomos.
La razón es sencilla, es la misma razón que en tantos otros casos. Y es que se trata del proyecto cultural en el que coinciden Don Mempo y Clarín, Aliverti y Lanata, Cristina y Mauricio, Gil Lavedra y Oyarbide, Página y Nación, Fernández y Fernández, Moreno y Longobardi, Tinelli y Kovadloff, D’Elía y Claudia Rucci, María Eugenia Vidal y Feinman (los dos –los dos Feinman, digo–), Diana Conti y Gabriela Michetti, el CELS y su Corte (Verbitsky y Zaffaroni… y los demás), Lozano y Rachid, Bergoglio y Bergman, y ¿quién no? (qué corto se quedó Don Enrique Santos con su Cambalache).
Proyecto cultural del cual la pobre Susana Trimarco no es más que un eslabón. Y una víctima, que habrá de ser sacrificada, como parte de ese proyecto, en el altar de la Violencia de Género.
El Emboscado

Agradecemos al Emboscado su inigualable reseña de esta película, como asimismo el anticipo del desenlace. Ya nos pareció oír algo de ruido cuando leímos la columna de Jorge Giles en el diario El Argentino, faro de la nación, del día 12 de diciembre, y su pericia al establecer el vínculo entre estos jueces y los del caso Margarita Belén. “SON LA CRÍA” determinó, evitando inmiscuirse en ningún tipo de explicación o fundamento, y mucho menos en otras conexiones aun más profundas y oscuras: la de estos jueces con los cónsules y cuestores de la Antigua Roma, por ejemplo. Pero –lo sabe todo periodista que se respete– es imposible aclarar sin abreviar.

martes, 18 de diciembre de 2012

Amanecer

Corta el sol de la noche los colgajos,
La claridad del alba lo precede
Al magno rey que todo lo concede
Por orla de su manto, su agasajo.

No te engrías, oh  rey, pues son andrajos,
No tendrías poder, trono ni sede,
Si no fuera porque todo procede
De más alta Campana, y tú, badajo,

Si no te mecen, no te echan al viento,
Si no te alzan arriba suspendido,
Tu reino entero desde los cimientos

Se hundiría en tinieblas diluido.
Tu préstamo de luz con vencimiento
caería, por siempre fenecido.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Resaca II


Ya prepara sus puestos la mañana
En la feria dispar de un nuevo día,
Entre sedas y cacharros nos ofrece
Un sinfín de tempranas chucherías.
Se resienten los ojos que en penumbras
Su descanso en el abismo ponían,
En la noche de tinieblas exteriores
Que a un oscuro interior los inducían.
La luz forma las cosas y preguntan
-Dime noche por qué esta vida mía
Muere y nace cada noche en tus brazos
Si hace instantes todo me parecía
Que era nada y era todo en tu regazo-
Ojos ciegos, quién responder podría,
Si no entienden en la ausencia de luz,
Y en la luz se evidencia su miopía.
Hundidos en la nada del ensueño
Resbalando en letargos de agonía,
Una pausa entre cosas repetidas
O un arte de morir por la sangría.