miércoles, 20 de noviembre de 2013

Monasterio del Cristo Orante

Trepa la cordillera un Monasterio
Sobre cuatro eremitas apoyado,
Que abrevan en viñedos bien regados
Y escalan arañando los misterios

Hundidos en el canto del psalterio
Como una sola voz de ángel alado,
A su compás la viña se ha postrado
Y ha dado su primicia al presbiterio.

Sube el mosto a su fin, a su destino,
Y en acequia de gracia, agua de vida,
Baja y bautiza el mundo en su camino.

La alberca de Jacob y un peregrino
Bebe el agua que el monte le convida
Trocada por el cielo en Nuevo Vino.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Llueve

El  agua besa la ciudad maldita
Lavando el polvo de su vil asfalto;
Cambió el celeste por azul cobalto
y un gris lloró sobre ella y fue bendita.

Lavó la lluvia mi testuz contrita,
Borró las grietas de un penar muy alto,
Al hombre viejo conquistó en asalto
Mojando el yermo de su faz marchita.

Lavó mis pies, mis manos y mi pelo,
Cayó feliz sobre esta ruina mía;
Los ojos evocaron las ventanas

Y allí quedaron en prisión de un cielo
Que vuelto líquido en unción caía.
Y fue nostalgia y gozo la mañana.